BP España aboga por trabajar para reducir las emisiones pero dice que petróleo y gas acapararán el 50% en 2040

El presidente de BP España, Luis Aires, ha abogado por trabajar en el desarrollo de las tecnologías para reducir las emisiones, si bien ha advertido de que el petróleo y el gas acapararán alrededor del 50% en 2040.

Aires así lo indicó durante un encuentro en el Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria, donde dijo que las “empresas deben seguir innovando y desarrollando tecnologías que permitan reducir emisiones de la forma más eficiente posible” porque, afirmó, la sociedad demanda soluciones y coste “eficientes para mantener la competitividad” de la economía española y el bienestar de los ciudadanos”.

Al respecto, matizó que un porcentaje “muy relevante” de la reducción de las emisiones proviene de la eficiencia energética alcanzada en todos los sectores de la economía española, al tiempo que señaló que las tecnologías maduras deben seguir contribuyendo a la reducción de las emisiones hasta que las tecnologías emergentes sean competitivas.

Así, indicó que las estimaciones de BP para el año 2040 recoge que el Producto Interior Bruto (PIB) se duplicará debido al aumento de la población mundial y al incremento en la prosperidad de las personas que viven en países en vías de desarrollo, lo que implicará una demanda de energía de más de un 33%.

En este sentido, consideró que el sector energético se enfrentará a un doble reto, ya que deberá dar respuesta a esa mayor demanda energética que el mundo necesita para continuar desarrollándose, así como seguir reduciendo las emisiones de CO2 para limitar el calentamiento global atendiendo al Acuerdo de París de diciembre de 2015.

Sin embargo, reconoció que en esa transición energética “en marcha, que llevará muchos años”, los combustibles fósiles, que actualmente representan el 85% de la energía primaria, mantendrán una importante cuota en el mix energético. Así, el petróleo y el gas acapararán en torno al 50% en el año 2040, mientras que el carbón será el que experimente una mayor volatilidad pudiendo suponer desde un 20% en los escenarios más continuistas, hasta un 10% en los escenarios en los que un precio alto por tonelada de CO2 le penalice en mayor medida.

Por ello, apuntó que puede “desterrarse la idea” de que el planeta va a agotar sus reservas de petróleo, ya que consideró que “es muy probable que se queden grandes” cantidades sin extraer finalmente porque los altos precios del petróleo “han incentivado el desarrollo tecnológico, tanto en la producción convencional como en la no convencional”.

Agregó que las reservas petroleras conocidas y recuperables con la tecnología actual son más del doble de la demanda acumulada de petróleo hasta 2050, pudiendo llegar hasta el triple si se tienen en cuenta el desarrollo tecnológico y los nuevos descubrimientos.

La transición energética

En cuanto a la transición energética en España, donde se ha presentado este año la Ley de Cambio Climático y de Transición Energética, indicó que se “ha llevado a cabo un enorme esfuerzo” para reducir las emisiones en todos los sectores.

Para el año 2030, los países de la UE persiguen reducir sus emisiones un 40% respecto a los niveles de 1990, lo que para España supone 150 millones de toneladas de CO2 anuales, y según un estudio realizado por la Asociación de Operadores Petrolíferos (AOP) y KPMG ya se ha alcanzado una reducción de 120 millones al año.

Así en la generación eléctrica las inversiones han permitido que la energía eólica y solar alcanzasen, conjuntamente, el 11% del mix de energía primaria –frente al 4% a nivel mundial–, y el 25 por ciento en el mix de generación eléctrica. En el caso de Canarias, la aportación de las energías eólica y solar al mix de energía primaria es del 2% y del 9% en el caso del mix de generación eléctrica.

De todos modos, señaló que todos los sectores de la economía han contribuido a la reducción de emisiones por la eficiencia energética, ya que citó que en el caso del sector del refino, en los últimos diez años se han reducido en un 7 por ciento, al tiempo que la producción aumentaba un 7%, con lo que la intensidad de las emisiones del refino se ha reducido en un 14%; al igual que en el transporte donde sus emisiones en un 15%, mientas el tráfico se reducía en un 3%, alcanzándose por ello un eficiencia energética de un 12% en este sector.

Sin embargo, reconoció que “queda mucho camino por recorrer”, apostando por seguir con la descarbonización de la generación eléctrica, mientras que el desarrollo tecnológico exige la creación de mecanismos que incentiven las tecnologías más limpias y desincentiven las más contaminantes.

Fuente: elperiodicodelaenergia