El mercado eléctrico dice adiós a los piratas de la luz

El mercado eléctrico se ha quitado un gran peso de encima. Ya no hay piratas a la vista. Las comercializadoras piratas ya son parte de la historia negra del mercado eléctrico español, pero aunque ahora esté limpio, aún no se han hecho todos los deberes para protegerse de ellos.

Fuentes del mercado señalan a El Periódico de la Energía que en la actualidad ya no hay comercializadoras piratas en el mercado de la luz. Hubo una especie de boom de comercializadoras que se dedicaron a crear un fraude que alcanzó los 100 millones de euros en el sistema eléctrico al dedicarse a no comprar la energía suficiente para sus clientes y crear impagos en toda la cadena de suministro (peajes, distribuidoras e impuestos).

Antes de que lo detectaran y las inhabilitaran ya habían creado el agujero y traspasado sus clientes a una nueva comercializadora que comenzaba a iniciar la operación fraudulenta.

A día de hoy, existe un agujero de unos 100 millones aproximadamente que ya ha sido restituido por los afectados (generadores, la mayor parte, distribuidores, comercializadoras) pero que nunca se verán resarcidos al estar todas esas comercializadoras en quiebra sin activo alguno.

La deuda alcanzada entre los años 2012 y 2016 fue de 100 millones repartidos de la siguiente: 70 millones en peajes, unos 20 millones en distribución y unos 10 millones con Hacienda.

Pero las comercializadoras piratas de la luz son historia. En la CNMC se pusieron manos a la obra para tratar de parar esta sangría en el mercado eléctrico. Abrieron una investigación. Y se llevó el caso ante la Justicia, entre otras medidas.

Se puso en marcha la denominada Operación Ámbar y fueron detenidas 18 personas que pertenecían a una red de comercializadoras piratas, capitaneada por Esteban Roig, que fue inmediatamente enviado a prisión. Estuvo allí algo más de un año, y en febrero de este año la Audiencia Nacional lo puso en libertad provisional a la espera de que se celebre el juicio.

Esta operación contra los piratas ha espantado al resto que pensaban hacer lo mismo. Hecha la ley, hecha la trampa. El mercado tardaba bastantes meses en darse cuenta del agujero Ahora, gracias a CNMC y REE se consigue detectar en pocos meses, pero sobre todo a la hora de inhabilitar a las mismas los plazos se han acortado bastante, aunque no está resuelto del todo.

“El problema no se ha solucionado. Falta un cambio regulatorio que de verdad prohíba este tipo de actividades en el mercado. Aunque ya no haya comercializadoras piratas aún falta que el Gobierno remate la faena”, dicen fuentes del mercado.

Y es que los avances digitales podrían detectar estos fraudes en cuestión de horas o días, tal y como sucede en otros países de la UE donde el operador del sistema o el regulador tienen la capacidad para detectarlo y sobre todo sancionar directamente prohibiendo su actividad inmediatamente.

Mientras llega ese cambio regulatorio hay que celebrar que ya no hay comercializadoras piratas en la luz. Eso sí, el problema ahora se ha trasladado al gas.

Fuente: elperiodicodelaenergia