El RD de Acceso y Conexión, la normativa que ‘no vende’ electoralmente

Pese a que el gobierno ha anunciado que esta semana presentará el gran paquete de energía y clima, en el que incluirá el anteproyecto de Ley de Cambio Climático, el paquete normativo de Estrategia de Transición Justa y el Plan de Energía y Clima (PNIEC), lo que seguro que se quedará en el tintero es el Real Decreto de Acceso y Conexión a redes.

Según ha podido saber El Periódico de la Energía de fuentes del Ministerio, “el RD de Acceso y Conexión a redes no se aprobará en esta legislatura no solo porque todavía queda el trámite de enviarlo a la CNMC para su posterior informe, sino porque no tiene interés desde el punto de vista electoral, no vende“.

Esto supone que habrá que esperar a que se forme un nuevo gobierno para que, finalmente, se pueda regular una situación que lleva enquistada desde hace ya unos años. Pero, ¿qué consecuencias tendrá para el sector renovable?

“Es cierto que en términos electorales no somos nada sexys”, señalan fuentes del sector, “pero el problema no es tener esa normativa, sino cómo se regula la situación actual de los puntos de conexión ya concedidos, cómo se soluciona los problemas del interlocutor único de nudo y cómo se gestionan las nuevas solicitudes”.

La Ley del Sector Eléctrico de 2013, en su artículo 33.8 dice que los permisos de acceso y conexión caducarán a los cinco años desde su obtención para las instalaciones que no hubieran obtenido acta de puesta en servicio en ese plazo, sin embargo, el reciente Real Decreto-ley 1/2019, de 11 de enero, de medidas urgentes para adecuar las competencias de la CNMC ha cambiado ligeramente esa normativa y permite que, hasta que no esté en vigor el RD de Acceso y Conexión, se podrán prorrogar los permisos existentes.

“Por un lado, incluso casi es mejor que no se apruebe para determinadas instalaciones porque el problema que tienen los promotores es que están tan restringidos los nudos que no pueden llevar a cabo esos proyectos” añaden las fuentes del sector renovable, “éste es un universo opaco en el que hay muchos intereses, aparte de la especulación que se ha generado entorno a ello, hay muchos que han puesto los avales para los puntos de acceso y conexión y están esperando que alguien se los compre”.

“Lo mejor hubiera sido que se hubiera reformado la Ley del Sector Eléctrico, para que se permitiera prorrogar los puntos existentes, dando seguridad a los que ya los tenían, pero que tuvieran que demostrar que están realizando una actividad. Por otro lado, está la cuestionable figura del interlocutor único de nudo, que en algunas Comunidades Autónomas está designado por el gobierno autonómico y en otras por REE, y ya sabemos lo que pasa en un entorno donde las relaciones personales pesan mucho, que se crean más o menos intereses a su alrededor”, señalan.

Ahora, “con la devolución de las competencias a la CNMC, es posible solucionar esta situación tan compleja con una circular que señale el procedimiento, pero lo deseable sería modificar algunos puntos de la actual Ley del Sector Eléctrico, que se aprobó con una clara orientación restrictiva. Estamos en un momento muy diferente a 2013 en el que se necesita fomentar las renovables”.

Fuente: elperiodicodelaenergia