La CE considera que los objetivos de 2030 exigen mejorar los planes nacionales de energía y clima

La Comisión Europea publicó el 18 de junio su evaluación de los proyectos de planes de los Estados miembros para implementar los objetivos de la Unión de la Energía de la UE y, en concreto, los objetivos acordados para la energía y el clima de la UE 2030. La CE considera que los planes nacionales apuntan a varias áreas que pueden ser mejorables, especialmente en las políticas específicas e individualizadas para garantizar el cumplimiento de los objetivos de 2030.

La Comisión Europea considera que los planes nacionales integrados de energía y clima presentados por los diferentes países “se quedan cortos”.

Desde la Comisión Europea destacan que en la actualidad los planes nacionales integrados de energía y clima “se quedan cortos”, tanto en términos de energías renovables como de contribución a la eficiencia energética, y subrayan que alcanzar los objetivos globales de clima y energía de la UE requerirá un esfuerzo colectivo más ambicioso.

Todos los Estados miembros, incluida España, han presentado oficialmente un borrador de sus primeros Planes Nacionales de Energía y Clima para el período 2021-2030, y deberán presentar sus planes finales antes del 31 de diciembre de este año.

Ocho recomendaciones para España

En el caso de España, la Comisión Europea realiza ocho recomendaciones sobre el proyecto presentado del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima de España para el período 2021-2030.

En primer lugar, la Comisión Europea recomienda un apoyo a una cuota de energías renovables del 42% para 2030 como contribución de España al objetivo de la Unión en materia de energías renovables para ese año, así como estudiar más a fondo cómo deberían desarrollarse las medidas actuales para alcanzar sus objetivos de ahorro energético.

Asimismo, plantea que España adopte medidas para seguir desarrollando medidas de apoyo a la consecución de los objetivos de seguridad energética en lo que concierne a la diversificación y la reducción de la dependencia energética, y también definir objetivos prospectivos sobre la integración del mercado, en particular medidas para afrontar la evolución previsible de los déficits arancelarios en los sectores de la electricidad y del gas, así como el posible impacto de las medidas previstas.

En quinto lugar, recomiendan a España aclarar en mayor medida los objetivos nacionales y los objetivos de financiación en materia de investigación, innovación y competitividad, relacionados específicamente con la Unión de la Energía, que deben alcanzarse de aquí a 2030. Y en sexto lugar, intensificar la cooperación regional existente con Francia y Portugal para abordar, en particular, aspectos del mercado interior de la energía y de la seguridad energética, en especial las interconexiones transfronterizas y transregionales.

A su vez, desde Europa instan a España a enumerar todas las subvenciones a la energía, en particular a los combustibles fósiles, así como las medidas emprendidas y los planes para su progresiva eliminación. Y por último, integrar mejor los aspectos de una transición justa y equitativa, en particular facilitando más información detallada sobre las repercusiones sociales de las políticas, las medidas y los objetivos previstos y su incidencia en los ámbitos del empleo y de las capacidades.

Fuente: ESEFICIENCIA