Vortex Bladeless: El futuro de la energía eólica podría estar en manos de esta empresa española

La start up madrileña Vortex Bladeless ha decidido apostar por generadores sin palas, en lugar de los tradicionales molinos, que podrán instalarse incluso en los núcleos urbanos.

La apuesta constante por las energías renovables ha conseguido que los paisajes coronados por los tradicionales aerogeneradores de tres palas se conviertan en una estampa familiar en casi todos los rincones de nuestro país. Pero, quizás, pronto estos horizontes repletos de molinos se conviertan en cosa del pasado gracias a una empresa española que apuesta por unos generadores sin aspas que se asemejan a enormes estacas metálicas.

¿Pero cómo producen energía entonces? La clave está en que en lugar de valerse de la rotación de una turbina, la 'materia prima' es la oscilación que imprime el viento sobre el dispositivo.

Esta innovadora idea surgió cuando David J. Yáñez terminó sus estudios de ingeniería industrial y decidió aprovecharse del fenómeno Vortex Shedding, muy conocido tanto por ingenieros como por arquitectos porque hace oscilar las estructuras de puentes o edificios y puede provocar su colapso, por lo que es fundamental evitarlo a la hora de diseñar estas construcciones.

Tiempo después puso en marcha junto con sus socios David Suriol y Raúl Martín Yunta la compañía Vortex Bladeless, sita en Pozuelo de Alarcón, que busca transformar para siempre la manera en la que el viento nos proporciona suministro eléctrico.

Asequibles y respetuosos con el medio ambiente

Mejor preparada que Don Quijote, Vortex Bladeness cuenta con varios ases bajo la manga que le ayudarán a competir contra un sector dominado por las aspas de gigantescos molinos. En primer lugar está su precio "los costes de fabricación y de operación del equipo podrían suponer un ahorro de, aproximadamente, el 53%" explica Raúl Martín Yunta, co-CEO de la compañía a EXPANSIÓN. Esto es posible porque, evidentemente, "se eliminan algunas partes como la pala, el buje, la góndola, etc.".

Por ese mismo motivo, estos dispositivos reducen la huella de carbono un 40% respecto a los convencionales ya que "se usan menos materiales para su fabricación y no necesitan aceite para su operación y mantenimiento".

Además, está el bajo coste de la energía generada "las estimaciones indican que se obtendrá un LCoE (Levelised Cost of Energy) de sólo 3 cents/kWh", añade Martín.

La principal inconveniente al que los dispositivos de Vortex Bladeless tienen que hacer frente es que producen un 30% menos de energía que un aerogenerador dotado con palas en unas condiciones similares de viento. Sin embargo, juegan con la ventaja de que algunos equipos han logrado arrancar y empezar a proporcionar suministro a velocidades inferiores a 2 metros por segundo, algo difícil para los molinos tradicionales.

Los aerogeneradores llegan a la ciudad

Por otra parte, hay que destacar que los dispositivos de Vortex pueden ser todoterreno. El tener unas dimensiones más reducidas y ser tan silenciosos que, asegura Martin , casi "resultan imperceptibles para el oído humano", hace que puedan instalarse en áreas donde contar con aerogeneradores tripala es inviable.

Estos dispositivos podrían conquistar, incluso, las ciudades. "No es el entorno ideal para el óptimo rendimiento, debido a la mayor turbulencia del viento", explica el co-CEO, pero su bajo peso, la ausencia de ruido y el escaso mantenimiento que necesitan los prototipos pequeños (6 metros) "podrían ser factores muy importantes a la hora de atender este mercado".

El límite es el movimiento

Pero Vortex no se queda ahí y se plantea otras metas. Por ejemplo, la generación offshore (mar adentro) no sólo es una opción a tener en cuenta para ellos, sino uno de los entornos ideales para sus dispositivos debido a sus peculiares características (el bajo centro de gravedad, la drástica reducción de los costes de mantenimiento, la menor complejidad en la instalación, etc.). "Es en las instalaciones offshore donde se ven especialmente incrementados los costes de explotación de estos generadores",

Asimismo, y aunque la firma aún no se ha planteado esa posibilidad, podría utilizarse esta tecnología para aprovechar la energía que genera el movimiento de "fluidos distintos del aire, como por ejemplo en canales de agua". Eso sí, Martín reconoce que trabajar en medios acuáticos es siempre más difícil.

Potencial y financiación

Actualmente Vortex Bladeless aún se encuentra trabajando sobre equipos de ensayo y optimizando su funcionamiento. Ahora bien, la compañía asegura que compradores, distribuidores, fabricantes y proveedores del sector han mostrado su interés por los dispositivos a pesar de que aunque no los han lanzado al mercado,

De cara al futuro, la firma española se está centrando en el área de la minieólica, cuyas dificultades de explotación han hecho que aún no se perfile un líder claro y que "ofrece unas posibilidades de crecimiento interesantes". Además, "se prevé que el mercado de la Gran Eólica a 10 años vista esté valorado en torno a 800.000 millones de euros, por lo que las perspectivas de Vortex Bladeless en este campo son enormes", opina el co-CEO de la firma.

En cuanto a la financiación necesaria para poner el proyecto en marcha, la start up ha estado acompañada en su primera fase de desarrollo por "la inversión privada de 11 socios capitalistas así como el apoyo del Fondo Emprendedores de La Fundación Repsol y a una ayuda concedida por el CDTI".

Además, Vortex Bladeless busca ahora incorporar un nuevo socio e iniciará el 1 de junio una campaña de crowdfunding que la empresa lanza, más que con afán recaudatorio, con la intención de darse a conocer en todo el mundo.

Fuente


 

 

Prototipo de los aerogeneradores de Vortex Bladeless.

Prototipo de los aerogeneradores de Vortex Bladeless.